13/05/2009
CONGRESO EDUCACIÓN CATÓLICA
El cardenal Agustín García-Gasco lamentó hoy la acción de los "maestros de la manipulación" que "se dedican, desde el poder, al oscurecimiento interesado de la verdad, fomentar el odio y la reprobación social de los que buscan la verdad y el bien", en referencia a la decisión de la Mesa del Congreso de los Diputados de admitir a trámite una propuesta para la reprobación de las declaraciones del Papa Benedicto XVI sobre el sida en su reciente viaje a África.
El purpurado calificó a los defensores de admitir a trámite esta propuesta como "maestros de la manipulación" y advirtió de que es "la inversión de la pirámide de la realidad, el desprecio de lo humano, el culto a la irracionalidad", según informaron fuentes del Arzobispado en un comunicado.
El cardenal hizo estas declaraciones, --aunque sin mencionar expresamente la iniciativa parlamentaria, según la misma fuente-- durante la inauguración del II Congreso Internacional de Educación Católica para el siglo XXI.
García-Gasco alertó en su intervención sobre la situación de "emergencia educativa" que, en palabras del papa Benedicto XVI, se produce en la actualidad y explicó cómo "algunas propuestas que vienen promovidas por los gobiernos plantean conflictos morales graves a la responsabilidad educativa de los padres".
Según el purpurado, "con preocupación asistimos a la pretensión del Estado de convertirse en fuente de moralidad, sin respetar los derechos fundamentales de los padres ni la soberanía de la familia", opinó.
De igual modo, consideró que la reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre la asignatura de Educación para la Ciudadanía "ha dejado claro un principio: una asignatura no puede atentar contra las convicciones morales más profundas de los padres".
De todas formas, advirtió de que el "núcleo del problema" es que "la emergencia educativa apunta ante todo hacia la necesidad de remover la convicción sobre el valor y la dignidad de la persona humana y el respeto a la verdad".
Para el cardenal, "cada vez se siente con mayor claridad el fracaso de una ciencia encerrada en sí misma". Por el contrario, la educación católica, consideró, "puede y debe responder a la emergencia educativa con su propia identidad, sin complejos, que ha de poner al servicio de los demás".
"ENRIQUECIDOS POR EL EVANGELIO"
"Estamos enriquecidos por la fuerza del anuncio del evangelio, por la primacía del amor como iniciativa de Dios, y por el testimonio de tantos hombres y mujeres que a lo largo de la historia han entregado su vida como verdaderos educadores", reveló.
Al término de su intervención, el cardenal subrayó la necesidad de tener educadores católicos que sean "al mismo tiempo verdaderos cristianos y verdaderos científicos", y destacó que "sólo así la fe se hace cultura; sólo así la cultura se beneficia de la fe; sólo así se transmite a las futuras generaciones el contenido íntegro de una educación verdaderamente humana", aseguró.
El II Congreso Internacional de Educación Católica para el siglo XXI, que dio comienzo hoy con el lema 'Fe, Ciencias y Educación', contará a lo largo de sus tres jornadas con la participación de expertos procedentes de Roma y de diversas universidades, entre otras, la de Navarra, la Facultad de Teología San Dámaso en Madrid, y de la propia Universidad Católica de Valencia.
Entre los objetivos del congreso, figuran los de "discernir el momento por el que pasa la educación actual a la luz de la perspectiva cristiana y proponer líneas de actuación para la praxis en la educación católica del siglo XXI", indicaron las mismas fuentes.